Cada mañana, al despertarnos , nos hacemos la misma pregunta frente al espejo:¨¿Que me pongo¨?
La imagen nos importa porque dice mucho de nosotros, pero vestir bien no es fácil. En cualquier ámbito, ya sea familiar o laboral, debemos esforzarnos en dar una buena imagen. No es una cuestión de belleza , sino de corrección y buenas maneras, aplicable también a los gestos y las expresiones. Todo estos detalles conforman nuestra carta de presentación, por lo que debemos prestarles atención.




